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Explorando los encantos de los Montes de Cáparra

Index

    Introducción

    En los hermosos Montes de Cáparra, se encuentra un valle mágico conocido como el Valli de loh rehpónsuh. Aquí, los viajeros pueden maravillarse con la belleza de las cebollas albarranas, una planta que florece en primavera y que es conocida por sus propiedades medicinales. Además, en este paraje se pueden encontrar antiguos lagares rupestres y otros vestigios arqueológicos que nos cuentan la historia de las civilizaciones que habitaron esta tierra.

    Las propiedades curativas de las cebollas albarranas

    Los pastores y pegujaleros de la zona conocen bien las propiedades curativas de las cebollas albarranas, a las que llaman aciburrincha de loh vállih. Según cuentan, colocar tres bulbos de esta planta debajo de la cama de alguien que sufre de hemorroides puede aliviar los síntomas. A medida que los bulbos se van secando, las hemorroides se van reduciendo. Muchos testimonios avalan la eficacia de este remedio casi milagroso.

    Los lagares rupestres al aire libre

    En el Valli de loh rehpónsuh, es común encontrar lagares rupestres al aire libre, que siguen el mismo patrón que el famoso lagar de Taboexa en Galicia. Estos monumentos, que en un principio se creían altares o parte de santuarios, son en realidad antiguos lagares utilizados para la producción de aceite. Estudiarlos nos permite conocer más sobre las antiguas técnicas de producción de aceite en la zona.

    Un paseo por la historia

    El Valli de loh rehpónsuh es un lugar lleno de historia. A través de la observación de los restos arqueológicos encontrados en la zona, podemos deducir que diferentes civilizaciones habitaron estas tierras a lo largo del tiempo. Desde la Edad del Bronce hasta la época romana, estos parajes fueron testigos de la vida y las actividades de diferentes culturas. Fragmentos de cerámica, herramientas de piedra y escorias férricas nos hablan de la presencia humana en estas tierras.

    Leyendas y misterios

    En el Valli de loh rehpónsuh también podemos encontrar lugares misteriosos y leyendas que han pasado de generación en generación. La Torrita de la mora, medio en ruinas pero llena de encanto, guarda secretos y leyendas relacionadas con los míticos móruh que habitaron esta tierra. Además, la Peña Ehcrita, que fue desaparecida en busca de un tesoro que nunca apareció, nos deja con la intriga de qué podría haber sido.

    Descanso y despedida

    Después de un día de intensas caminatas y descubrimientos, es hora de descansar. El viajero puede disfrutar de la tranquilidad del Valli de loh rehpónsuh y relajarse al lado del arroyuelo de La Blahca. Mientras se relaja, puede leer un poema del famoso vate que aún espera ser liberado de sus sufrimientos poéticos. Y así, en compañía de la fabulosa y soberbia primavera