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Descubre las diferencias del EPS: un material versátil con desafíos de reciclaje

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    El poliestireno expandido (EPS), comúnmente conocido como ICOPOR, es un material ampliamente utilizado en nuestra vida cotidiana. Desde el embalaje de electrodomésticos hasta los recipientes para alimentos, el EPS se ha convertido en un elemento indispensable en muchas industrias. Sin embargo, su reciclaje es un desafío que debe abordarse para lograr los objetivos de desarrollo sostenible.

    Propiedades y aplicaciones del EPS

    El EPS se caracteriza por su bajo peso y su capacidad de expansión, lo que lo convierte en un material ideal para el embalaje y la protección de productos durante su transporte. Además, su alta resistencia mecánica y su capacidad de aislar el calor y el sonido lo hacen perfecto para la construcción. También es ampliamente utilizado en la industria alimentaria debido a su inercia y capacidad para mantener la temperatura de los alimentos.

    El desafío del reciclaje del EPS

    Aunque es posible reciclar el EPS, su baja rentabilidad y dificultades de procesamiento han limitado su reciclaje en muchos países, incluyendo Colombia. Debido a su ligereza y volumen, el EPS ocupa mucho espacio en los vehículos de reciclaje, lo que reduce su rentabilidad en comparación con otros materiales más pesados. Además, el EPS debe estar limpio para su procesamiento, lo cual es un desafío debido a su contacto con alimentos y olores impregnados.

    Soluciones para el reciclaje del EPS

    Varios países han encontrado soluciones innovadoras para abordar el desafío del reciclaje del EPS. En Dinamarca, por ejemplo, se recicla el 80% del EPS utilizado gracias a un enfoque costo-efectivo. Una de las soluciones ingeniosas es compactar el EPS in situ para aumentar su densidad y hacerlo más atractivo para los recicladores. Empresas como Styrogo en Canadá ofrecen servicios de compactación móvil que transforman el EPS en ladrillos compactos para su posterior reciclaje mecánico.

    En América Latina, la empresa mexicana Rennueva ha desarrollado un sistema completo de manejo de residuos de EPS. Ellos separan, lavan y reciclan mecánicamente el material para obtener pellets de calidad que se utilizan en la fabricación de muebles y portarretratos.

    Regulaciones y prohibiciones

    Algunas economías, como la Unión Europea y la ciudad de Nueva York, han optado por prohibir productos de EPS de un solo uso, como vasos y platos desechables. Sin embargo, el EPS sigue siendo utilizado en la industria alimentaria para el almacenamiento de productos crudos y como estructura protectora en el embalaje de electrodomésticos. Esto se debe a su baja huella de carbono y su costo-eficiencia en comparación con otros materiales.

    Repensar el sistema de reciclaje

    En conclusión, el EPS es un material versátil con excelentes propiedades, pero su reciclaje presenta desafíos significativos. Es necesario repensar el sistema de reciclaje para abordar de manera efectiva las estructuras livianas, no solo el EPS. Aunque la reducción del consumo y la búsqueda de alternativas son importantes, en ciertos segmentos de la industria del embalaje y el transporte, encontrar un reemplazo costo-eficiente para el EPS no es una tarea fácil.

    En última instancia, el objetivo es lograr un cierre de ciclo para el EPS y otros materiales similares, integrándolos en la economía circular. Esto requerirá la colaboración de gobiernos, empresas y consumidores para implementar soluciones innovadoras y sostenibles. Al hacerlo, estaremos un paso más cerca de alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y proteger nuestro medio ambiente.

    ¡Recuerda, cada pequeño paso cuenta y juntos podemos marcar la diferencia!

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